Sitges 2017: ‘Revenge’

El subgénero “rape and revenge” muestra a mujeres corrientes que, tras ser violadas, torturadas y en ocasiones dadas por muertas, sacan fuerzas de donde no las hay y van en busca de aquellos que las vejaron hasta verlos criando malvas La debutante Coralie Fargeat toma este género más propio del explotation y le da la vuelta para convertirlo en todo un discurso de género, ¿consigue su cometido?

La historia de ‘Revenge’ nos la han contado infinidad de veces: Jennifer (Matilda Lutz), una joven con sueños de triunfar en Los Ángeles, va a pasar un fin de semana con su rico amante (Kevin Janssens) a una casa de lujo en medio de un remoto desierto. Lo que parecía un fin de semana idílico se tornará en pesadilla cuando lleguen los amigos de Kevin y su apuesto príncipe azul no resulte ser lo que esperaba. Tras un brutal ataque y dada por muerta por este trío de infames machistas, Jennifer regresará prácticamente de entre lo muertos para cobrarse su venganza.

1-tK-urs6md1atdKY0HHcCbA

Tras un primer acto realista, ‘Revenge’ toma un giro más propio del cine de superhéroes que estaremos obligados a aceptar si queremos disfrutar del espectáculo. Si lo aceptamos, nos esperará hora y media de acción a raudales, con una protagonista que poco a poco va pasando de ser la clásica rubia “chica del gangster” a una heroína que podría pasar por prima lejana de Lara Croft: ágil, con una desmesurada fuerza a pesar de su constitución delgada y con una puntería propia de un campeón de tiro olímpico.

En este punto ya es tarde para ponerle pegas a ‘Revenge’ si compramos su primer giro loco: las sucesivas escenas de Jennifer preparando su venganza, su cómica recuperación y los movimientos, a cual más torpe, de los tres violadores son puro disfrute para un espectador ávido de sangre, secuencias de acción exageradas y un desenlace que sin duda no decepciona (aunque podría haberse acortado). Ayuda mucho a este disfrute la acertada ambientación desértica, que da mucho juego para el toque más “survival” de la película.

Ahora bien, ¿realmente la directora francesa Coraline Fargeat consigue con su película un discurso profeminista? Lo cierto es que, en principio, sí. Fargeat se atreve a mostrar una víctima que no es la típica mojigata, sino una mujer sexy y liberada a la que le gusta seducir y lucir su cuerpo. Y esto deja claro algo que no nos cansaremos de decir: cuando se produce un acto de sexo no consentido la víctima jamás tiene la culpa, un no es siempre un no y un atuendo no es el causante de una violación. Sin embargo, este planteamiento interesante se diluye en cuanto avanza el metraje, convirtiéndose en una película más al uso sobre venganza y supervivencia. De todas formas, que Fargeat se haya atrevido a presentar así a su personaje ya es mucho en los tiempos que corren: por desgracia aún vivimos rodeados de clichés sobre los roles de género.

revenge

Lo mejor

  • Que la directora se atreva a mostrar una víctima que no es la típica mojigata
  • Comedia negra y acción en su justa medida
  • La ambientación desértica es todo un acierto

Lo peor

  • No gustará si no se entra en su juego de la exageración
  • Un desenlace un poco alargado
  • El discurso de género podría haber ido un poco más allá

Lee más crónicas del Festival de Sitges 2017 haciendo clic aquí.

Comentarios de Facebook
Facebooktwittergoogle_plusmailby feather

También te puede interesar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*